miércoles, 11 de febrero de 2009

Synesthesia - Symbalousa




Resulta que hace unas semanas, Orlando Gómez, bajista de la banda de metal progresivo procedente de Santo Domingo, Synesthesia, decidió compartir con un servidor su próximo material discográfico, sabiendo perfectamente que sería de mi interés. Se trata de un mini-album o EP llamada Symbalousa.

Para ser honesto, por las condiciones en que primero conocí a Orlando, no esperaba lo que escuché en cuanto empecé a oir el material. Creí que iba a encontrarme con un clon más de Dream Theater cuya cualidad más original sería tener letras en castellano. En realidad se trata de un trabajo conceptual con un sonido que deriva de el metal progre tradicional, así como de un estilo alternativo parecido a bandas como Dredg o Ours con la adición de atmósferas inquietantes y un estilo vocal poco ortodoxo para este tipo de banda, que es mucho más cercano al de Eddie Vedder que al de James LaBrie.

Desde el primer corte del disco se puede notar el interés que tiene la banda por aprovechar sus amplias habilidades instrumentales con un enfoque más dirigido a la estructuración de buenas canciones, con coros y melodías memorables que a lucirlas en largos ejercicios de demostración técnica.

Cabe también destacar el uso de elementos de producción que añaden enormemente a las sensaciones que la música busca evocar en el escucha, así como la muy aparente habilidad que tiene la banda para realizar canciones muy distintas entre sí dentro de un marco elemental que les da una identidad propia.

Es verdad que este disco no es perfecto, pero no me avergüenzo al decir que su mayor defecto es el ser demasiado corto. Se trata d eun material muy recomendable para fanáticos del metal progresivo que estén dispuestos a escuchar un enfoque más fresco dentro del género. Los fans de Pain Of Salvation, Riverside, Oceansize, etcétera quedarán encantados por encontrar un material de esta calidad en Español. Recomendadísimo.


8.5/10


Para más información sobre la banda, por favor entren a http://www.myspace.com/synesthesiadr

Synesthesia está compuesta por:

Adalberto Arias (Guitarras / Vocales)
Luis García (Guitarras)
Orlando Gómez (Bajo / Coros)
Emmanuel Berrido (Teclados)
Michael Linares (Batería)

martes, 23 de diciembre de 2008

Los discos del 2008

No cabe duda que este 2008 vio la salida al mercado de álbumes excelentes. Un par de ellos son impecables, algunos simplemente muy buenos. Es difícil escoger un pequeño número de discos que puedan ser considerados los mejores de un año determinado, en especial uno como éste, sin embargo siempre es divertido intentar. En este momento, mi top 5 del 2008 se vería más o menos así:

5.- Meshuggah - Obzen


Un disco brutal y cerebral. El sonido básico de Meshuggah se vuelve a meter en un molde estructural delimitado por la misma banda, como ha ocurrido en sus dos anteriores discos. El resultado es probablemente su mejor disco desde 1995. Una joya de brutalidad compleja.

4.- Nine Inch Nails - Ghosts I-IV



En 2008 aparecieron dos discos de NIN. Aunque ambos son realmente buenos, para mí el claro ganador es este álbum doble lleno de piezas instrumentales basado en la creación de atmósferas, texturas y melodías realmente interesantes que, si bien no es una de las experiencias sonoras más digeribles, es definitivamente gratificante y única.

3.- Steven Wilson - Insurgentes


Un trabajo que se encontró en progreso durante un buen tiempo y finalmenmte vio la luz este noviembre. El primer disco solista convencional de Steven Wilson deja muy claro que, aunque se trata del mismo músico detrás de Porcupine Tree, No-Man, Bass Communion, Blackfield y un largo etcétera, todavía tiene espacio para darle una identidad única a su trabajo solista al mezclar influencias de todos sus demás proyectos y de otras bandas que son de gran interés para él. Y sí, el disco se llama así en honor a la avenida de los Insurgentes en nuestra querido Ciudad de México. Mención especial merece su estelar lista de músicos invitados (Theo Travis, Tony Levin, Gavin Harrison, Jordan Rudess...)

1.- Opeth - Watershed (Empate)



Después de una tercia de discos muy buenos, pero poco únicos, Opeth se redime lanzando un disco que se encuentra al nivel de lo mejor dentro de su discografía. Una verdadera obra maestra del metal/progresivo/folk con una dosis de experimentación tanto en los arreglos como en la producción que lo convierten en uno de los mejores discos de la década junto con...


1.- Portishead - Third (Empate)


Siempre me ha gustado Portishead, no lo voy a negar, pero este disco es una de las mejores cosas que he oído en años. Las piezas cuentan con un balance perfecto entre experimentación y memorabilidad. Este es un disco que ha valido la espera de 10 años. Si ese es el tiempo que toma hacer un álbum absolutamente perfecto como lo es Third, por mí se pueden tardar otros diez en sacar nuevo material.

Déjenme sus opiniones y sus propias listas de discos del 2008. Ya saben que son bienvenidas.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Magnetica Muerte... o algo así.


Como ya todos ustedes saben, este 12 de septiembre se publicó en todo el mundo el primer álbum de Metallica en cinco años: Death Magnetic. Se ha hablado mucho de este disco, pero yo se que la única opinión que ustedes quieren conocer es la de un servidor, así que después de cuatro meses de ausencia vuelvo para hablar un poco de este eventocuya trascendencia en el mundo de la música es innegable.

Empecemos por establecer mi punto de vista acerca de Metallica a través de mi opinión de sus trabajos anteriores.

Mi álbum favorito es ...And Justice For All, aunque el Master Of Puppets y el Ride The Lightning me parecen casi igualmente buenos.

El disco negro, aunque es aceptable para muchos, me parece uno de los discos más decepcionantes, blandos y carentes de canciones de gran calidad. Sí es pesado, sí es melódico, sí es pegajoso. No soy fan. La única canción que realmente me encanta del disco es 'Through The Never', mientras que los demás clásicos y favoritos de fans me parecen únicamente decentes.

El Load es excelente. Sí. Están leyendo correctamente y no estoy tomando estupefacientes. Estoy de acuerdo con que no es un disco de metal, menos aún de thrash, sin embargo los temas están realmente bien compuestos, son memorables, tienen actidtud y son elegantes y sofisticados, en un sentido muy distinto a lo que lo eran 'Fade To Black' o 'The Thing That Should Not Be'. 'The Outlaw Torn' es una de mis canciones favoritas de Metallica, y otros temas como '2x4', 'The House Jack Built', 'Mama Said', 'Until It Sleeps' o 'Bleeding Me' son grandiosos. Entiendo el problema. A mi tampoco me cuadraba que fuera el mismo Metallica de Master Of Puppets, pero por sí mismo es un disco grandioso. Las canciones tienen mayor calidad que las de otros discos, aún si el gpenero no es el mismo.

Re-Load. La verdad es que no me gusta. Un par de canciones son buenas en la misma forma que lo mejor del Load, pero es notorio que la mayor parte era material que sobró de las sesiones del disco anterior.

St. Anger. Guácala. Ruido desorganizado, mala composición, enfoque deliberado a sonar mal, contribuciones grupales sin sentido y un bote de basura de lamina en lugar de una tarola hicieron de el supuesto regreso de Metallica un monstruo de Frankenstein prácticamente inescuchable. Tiene un par de buenos momentos, pero se pierden entre el montón de basura. Escuché este álbum un buen número de veces y llegué a la conclusión de que varias partes con un nuevo enfoque podrían haber funcionado, pero el producto final es definitivamente un fracaso.

Finalmente Death Magnetic. Corrieron a Bob Rock, contrataron a Rob Trujillo y a Rick Rubin, le dedicaron tres años a la composición y grabación, y el producto final es más que aceptable.

Esto no quiere decir que sea el mejor disco del mundo, ni de la calidad de los álbumes clásicos, sin embargo, demuestra que Metallica está en buen camino, y que h encontrado un sonido que los fans de casi todas sus etapas podrían disfrutar por momentos. Canciones como 'That Was Just Your Life', 'The Judas Kiss', 'The End Of The Line', 'My Apocalypse', 'Broken, Beat & Scarred' y 'All Nightmare Long' son de muy buena calidad, y los demás temas cuentan con por lo menos un par de momentos muy disfrutables. Están de regreso los riffs galopantes, los solos de Kirk, las melodías memorables y la pesadez de las guitarras.

A pesar de todo, en momentos las canciones se sienten poco cohesivas e incoherentes y las letras son bastante mediocres, entregandonos un producto final que muestra a un grupo de millonarios de edad mediana tratando de recapturar la magia de su juventud con resultados en su mayoría buenos. Sin embargo, hay dos fallas fatales en el disco: la batería es estúpidamente simple (cortesía del magnate danés Lars Ulrich) y la masterización es terrible. Realmente asquerosa. Cada golpe de tarola distorciona todo el sonido del disco, los demás instrumentos están mezclados muy por debajo de la batería, todo suena al mismo volumen, y en todo momento hay distorsiones y ruidos debido a una masterización muy ruidosa.

Pero bueno. La verdad es que ya he hablado demasiado y no he dado una verdadera conclusión. El disco es más bien bueno. No es un clásico absoluto, pero vale la pena más que prácticamente todos sus discos desde 1988. Se trata de un disco muy disfrutable, que no reinventa la rueda, pero se queda en la memoria del escucha. La verdad espero que en un futuro no muy lejano se haga algo para resolver los problemas de audio que presenta el álbum, pero por lo pronto, escúchenlo y juzguen por ustedes mismos.

Cilificación 7 / 10

lunes, 5 de mayo de 2008

Trent Reznor lo hizo de nuevo.





Bueno, pues Trent Reznor anunció que algo ocurriría el 5 de mayo... y así fue. Tras presentar un par de nuevas canciones en los últimos días, al llegar la medianoche en la costa este de los Estados Unidos (2am en México), por fin nos enteramos de lo que se trataba. Una descarga gratuita en distintos formatos de un nuevo álbum de Nine Inch Nails llamado The Slip. 43 minutos de canciones ruidosas que seguramente complacerán a los fans de Mr. Reznor. La verdad es una sorpresa ver a Trent tan inspirado y en especial tan daditativo. Esta vez incluso ofreció una versión de alta resolución del álbum que supera la calidad de cualquier CD de audio regular y que debe ser reproducida desde un DVD en equipo de alta calidad.

Pues como siempre, ahí estuvo el rockanroller, esperando toda la noche ilusionado con la posibilidad de que todo este alboroto culminara en el lanzamiento de un nuevo álbum, y se me cumplió el deseo. Voy por la quinta canción por el momento y la verdad va pintando muy bien, mezclando la agresividad típica de un buen disco de rock industrial con el lado más comercial de la banda. No cabe duda de que Trent se vio generoso, la verdad vale la pena que lo chequen y pues que se junten unos pesitos para apoyar a Trent comprando la version en CD y/o el vinil de este buen álbum que se podrá adquirir físicamente a partir de julio. Por lo pronto, no le den en la madre bajando los mp3 y ejecútenselo en Apple Lossless, Flac o archivos wav de 24 bits. Al cabo es gratis.

Por cierto, la alineación para el disco también está de miedo: Trent Reznor, Josh Freese, Robin Finck y Alessandro Cortini. Yo creo que algunos de ustedes ya los conocen.



UPDATE:

Pues ya terminé de escuchar el disco y sin duda vale toda la pena. Está excelente, en especial las últimas cuatro rolas, aunque lo demás no desmerece (bueno, quizás Discipline un poco...)

De verdad bájenlo, denle una oportunidad y si les late, cómprenlo en julio. Apoyen a un hombre que está haciendo todo por reinventar el music biz, que está lanzando un montón de música nueva y que ya ha terminado por regalar su álbum nuevo. Y no solo eso, sino que la música es realmente excelente. Pura calidad y pura buena onda.

domingo, 4 de mayo de 2008

Dream Theater Y Between The Buried & Me... Un agazajo!





Pues el pasado martes 29 de abril tuve, junto con otras 9,999 personas, la oportunidad de disfrutar de un evento que afortunadamente ya no es tan raro como lo fuera hace unos 8 años: un concierto de Dream Theater en la ciudad de México, que en esta ocasión vinieron acompañados de una de las agrupaciones más prometedoras dentro de la escena de metal progre/extremo, los grandiosos Between The Buried & Me, que a pesar de tocar un pequeño set de tan solo 35 minutos, dejaron un muy buen sabor de boca, tocando de manera impecable algunos de los temas que han tomado más popularidad de su más reciente trabajo llamado simplemente Colors. Honestamente hubiera disfrutado un set más largo de estos grandiosos músicos jóvenes, y realmente espero que puedan presentarse como cabezas de cartel en nuestro país proximamente.

Unos 20 minutos después, apareció Dream Theater en el escenario, abriendo con "Constant Motion", primer sencillo de su más reciente disco, Systematic Chaos de 2007, tema tras el cual se disparó una buena mezcla de temas nuevos y favoritas de los fans. Cabe destacar la energía que la banda demostró en el escenario, así como los videos proyectados en las pantallas del Auditorio Nacional, que mostraban animaciones de las portadas de los discos, una divertida animación que representaba a la banda como superhéroes que utilizaban sus poderes instrumentales y vocales para luchar contra una malvada rata gigante, videos de los temas tocados, entre otras cosas.

Sin duda una presentación memorable, en la que se mostró más energía que en su más reciente presentación por estos rumbos en el 2006. No me queda mucho más que decir más que lo disfruté como pocos conciertos y que la oportunidad de ver a estos titanes del metal progresivo no debe de ser perdida por nadie. ¡Conciertazo!

domingo, 20 de abril de 2008

Dos batacos bien macizos

Un post poco verboso pero muy sustancioso esta vez. Soy un gran fan de los batacos virtuosos y a últimas fechas, Thomas Pridgen de The Mars Volta se ha convertido en un gran favorito. Me encontré este video donde él y el ex-niño prodigio de la batería (que ha mejorado bastante) Tony Royster Jr. se echan un buen trade-off de solos de bataca sobre un muy buen groove. Espero que tengan 9 minutos, porque este videito los vale.

martes, 15 de abril de 2008

También puede mejorar...



El mentado Coca-Cola Zero Fest tuvo lugar el pasado sábado ante más de 30 mil personas en la curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México. La expectación era muy grande, pues prometía presentar algunas de las mejores propuestas internacionales de tiempos recientes, así como un buen número de agrupaciones mexicanas y sudamericanas en ascenso. Aunque es claro que algunas de las bandas incluídas no fueron las mejores elecciones (¿Belanova? ¿División Minúscula? ¡¿Miranda?!) fueron suficiente para dar una variedd estilística que permitiera a fans de Mars Volta llevar a sus novias fresas a un concierto que disfrutarían. Las bandas internacionales fueron de gran calibre, y como ya lo había dicho en otro post, son perfectamente capaces de vender un buen número de localidades individualmente. Lo que no se sabía es si la organización iba a estar a la altura. Es obvio que en este tipo de eventos se dan ocasionales fallas técnicas, pero el Corona Fest en el que vino NoFx demostró que es posible echarle a perder todo el concierto a la gente poniendo un escenario frágil y no permitiendo tocar a la banda a pesar de haber insistido en hacerlo depués de que esa chafísimia tarima se había roto. Aplausos.

Sin más preámbulo, vamos a lo importante: la crónica y opinion del Rockanroller.




La verdad es que no llegué temprano. Mi novia (que por fortuna no es de las antes mencionadas fresas, por lo que no me tuve que soplar a My Chemical Romance) y yo salimos un poco tarde, pero justo a tiempo para ver el set casi completo de The Faint, una de las mejores propuestas que los promotores se aventuraron a incluir en este festival. Su sonido dance/alternativo puso a los afortunados asistentes a bailar desde el principio hasta el final, con una buena mezcla de material de toda su historia, a pesar de las restricciones de tiempo.

Inmediatamente después iniciaron en un escenario Kinky y en el otro Belanova, así que decidí lanzarme por unas hamburguesas a la zona de comida. La fila era enorme, motivo por el cual al llegar al frente las hamburguesas ya se habían agotado, dejándome con la única opción de adquirir unos sobrepreciadísimos hot-dogs (¡$35 cada uno!). Pero bueno, supongo que cuesta más una comida en un Burger King...



Para cuando terminó la odisea de la comida (que terminó siendo una historia bastante corta de contar pero larga de vivir), alcancé a llegar para disfrutar del set casi completo de una de las mejores bandas en el cartel: My Morning Jacket. La verdad es que no soy el más grande fan de esta banda. He escuchado un par de discos y eso es todo, sin embargo, me parecen una de las bandas más propositivas de la escena alternativa actual, y en vivo demostraron ser capaces de presentar un gran show y tener a un público de pocos miles de personas comiendo de su mano. La variedad estilística de la banda y su buen nivel de performance los llevaron sin duda a ser uno de los mejores moemntos del festival. Lo mejor, sin embargo, aún estaba por venir.



Cuando me enteré que The Mars Volta solo tocaría por alrededor de una hora con quince minutos me decepcioné un poco, aunque seguía emocionado por la idea de poder ver a The Mars Volta después de unos cuantos años, pues no pude asistir al Corona Fest en que se presentaron. La verdad es que una de las principales razones para mi increíble grado de emoción era la idea de por fin ver a la alineación actual, la cual incluye a Thomas Pridgen en la batería. Thomas es uno de los mejores bateristas jovenes de hoy en día y su incursión le ha dado nuevos bríos a la banda, lo cual queda registrado en su nuevo álbum "The Bedlam In Goliath", que se está convirtiendo rápidamente en mi disco favorito de la agrupación.

Su presentación estuvo llena de improvisación, energía, performance y desplantes frenéticos del vocalista Cedric Bixler-Zavala, pero sobre todo sobró la buena música. La banda ha mejorado sus presentaciones en vivo de manera exponencial desde la última vez que había tenido la oprtunidad de asistir a una de ellas y se convirtieron sin duda en los triunfadores de entre una larga lista de bandas que se presentaron en el festival.



Al terminar la presentación de los Volta, casi todos nos apresuramos hacia el otro escenario para ver a los Smashing Pumpkins, que se encontraban ya en su cuarta rola. Tocaron una buena mezcla de temas clásicos, favoritas de los fans y material reciente. La verdad es que después de la ráfaga que fue The Mars Volta, los Pumpkins desliucieron un poco, sin embargo logré disfrutar de su toquín, después de ya casi 10 años de verlos pro primera vez en la gira del Adore.

Tengo que admitirlo, no soy un gran fan de su más reciente disco, pero la canción que se llevó la noche fue con la que cerraron: United States. Una número de rock a medio tiempo con guitarras distorsionadísimas y una de las mejores secciones finales del catálogo de las calabazas.

Al terminar los Pumpkins ya estaba muy cansado, así que decidí regresar inmediatamente a casa sin siquiera pensar en ver a Timo Maas. De cualquier forma, no me agrada mucho.

Algunos días han pasado del concierto y no y no he podido dejar de pensar en lo que decía la voz que acompañaba el video proyectado entre My Morning Jacket y The Mars Volta. Decía que el Coca-Cola Zero Fest era "el primer festival en México como Dios manda". No puedo evitar estar de acuerdo hasta cierto grado. La selección de bandas fue variada y arriesgada con algunas, a la vez que fue segura y contundente con las más populares.

Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas. La verdad es que por el precio de las entradas me hubiera gustado tener un poco más de tiempo por lo menos de los Smashing Pumpkins, quienes a pesar de ser la banda principal, solo tocaron por aproximadamente una hora y media, aunque suelen tocar sets de más de dos horas, lo cual es especialmente frustrante contando que visitaron Monterrey y Guadalajara como parte de su propia gira, lo cual deja a la Ciudad de México como la única en la que tocaron un set abreviado. De igual manera, la forma en que estuvieron organizados los escenarios no me permitió estar presente durante las tres primeras canciones de los Pumpkins, entre las que estaba Today, una de mis favoritas y Tarantula, que es de lo más rescatable de sú más reciente álbum. También digno de mención es el hecho de que no se contempló suficiente comida ni mercancia oficial para la cantidad de asistentes, provocando que ambas se agotaran o por lo menos escasearan antes de que anocheciera.

En fin. Mucho se puede decir acerca de esta primera edición del festival, y sin duda me quedan ganas de que se repita a futuro. tal parece que los promotores del evento lograron hacer que una idea que era atractiva en papel terminara por no decepcionar en medida importante a casi ninguno de los asistentes. No cabe duda que pudo ser mejor, pero también muestra que ya no tenemos que estar agarrados de festivales mediocres como el Vive Latino ni el Corona Music Fest. Bravo. Ojalá que haya una próxima vez.